gallery/contexto200x200
gallery/163a611c49c4b8a101f7bf8c018f7c34
gallery/5d735732b1d8bed7a1fb98895767b0ac
gallery/burning-the-darkness-1924-ts1533395655.jpghd_-e1461160093483
gallery/nicholas_roerich_11
gallery/path-to-kailas-monastery-1932-e1461162250940
gallery/remember-1924-e1461162182134
gallery/tibet-himalayas-1933-e1461162380608
gallery/11591-comite-internacional-de-la-paz_400px
gallery/1-glory-to-the-hero-nicholas-roerich-e1461161208397

BANDERA DE LA PAZ

 

La Bandera de la Paz es un Símbolo Universal, que representa la Unidad en la Diversidad, para lograr un mundo mejor, auspiciando el respeto a todas las creencias.

El creador de la Bandera de la Paz Nicholas Roerich fue un gran humanista, pintor, escritor que nació en Rusia, en San Peterburgo en el año 1874.

Durante toda su vida se preocupó por la salvación del patrimonio cultural de la humanidad, por eso, y como manera de contribuir a la paz  se firmó el pacto que lleva su nombre.

En 1929 publicó el proyecto “Pacto para la protección de los valores culturales”. Sus ideas han servido de base para el convenio de la Haya sobre la protección de los valores culturales, firmado en 1957 por 57 países, entre ellos la Unión Soviética.

El 15 de abril de 1935, en Washington, D.C. en presencia del Presidente Franklin D. Rossevelt, el Pacto Roerich fue firmado por los Estados Unidos y todos los países latinoamericanos convirtiéndose en la Historia del Derecho Internacional en el primer convenio sobre la protección de los valores culturales.

Representó un sendero y un llamado a la unidad internacional y a la Paz mundial.

Pero si bien la Bandera fue creada para proteger los monumentos artísticos que conforman el patrimonio de la humanidad, es hoy, en los momentos dramáticos que vivimos, que la Bandera de la Paz cobra su profundo significado, hablando a las conciencias para preservar no sólo los tesoros artísticos sino los valores espirituales, que ayudarán a conservar la vida misma de nuestro planeta.

Dirigiéndose a los participantes del encuentro memorable del 15 de abril de 1935, Nicholas Roerich escribió:

“¡Que ondeé la Bandera de la Paz sobre los centros de luz, sobre los altares y baluartes de la espiritualidad! ¡Que en las islas solitarias de la belleza, sobre los desiertos y aún ahí fructificará la semilla mágica!. ¡Resplandecerá la Bandera de la Cultura, llena de clara luz del corazón!. La Bandera de la Paz ondeará siempre en el espíritu y en el corazón!. Amén.

 

EL SIMBOLO DE LA BANDERA DE LA PAZ

El logo de la Bandera de la Paz, consta de tres esferas de color magenta, que forman un triángulo con el vértice hacia arriba, rodeadas por un círculo del mismo color sobre fondo blanco.

Este logo que está conformado por tres esferas color magenta, en un triángulo equilátero con el vértice hacia arriba, rodeado por un círculo también de color también magenta, aparece por primera vez en nuestro planeta en unas pinturas rupestres en Mongolia, con una antigüedad de más de 9000 años, mismas que aún se conservan intactas.

Nicholas Roerich pensó que por su gran Universalidad y por el hecho de que había sido utilizado en distintas épocas de la historia con un sentido positivo y siempre asociado con los más altos valores de los grupos sociales, siendo el símbolo idóneo para la Bandera Mundial de la Paz, con la seguridad de que ayudaría a lograr la tan anhelada Unidad en la Diversidad de todos los seres humanos.

En la India es conocido como el “Chintamani” o símbolo de la felicidad, pues solo cuando se logra la Paz interior es cuando podemos ser verdaderamente felices.

Para la Cultura Maya en América, el símbolo de la Bandera que aparece en Yaxchilan, significa “Incan-Inkaten-Uchagen” que significa: “Quiero, puedo y soy pacífico”.

Para los tibetanos, el Símbolo de las tres esferas, rodeadas por un círculo, representa el disolvedor de la oscuridad, pues donde hay luz, no puede haber oscuridad.

En la Iglesia Católica, se emplea con el profundo significado de la Trinidad y un solo Dios verdadero: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

A varios Santos Católicos se les relaciona con el símbolo de las tres esferas de la bandera de la Paz. A San Nicolás se le representa en los iconos Rusos con el emblema en el corazón y en ocasiones en la mano izquierda (Universidad de Morelia- México) lo mismo que a San Sergio (Radoneshki) en Rusia.

El famoso pintor Memling, en su tríptico sobre la vida y la muerte, coloca el logo de la Bandera de la Paz en el pecho de Jesucristo. Es pues este símbolo, profundamente respetado por culturas y religiones induciéndonos a la comprensión de Dios. 

Como la idea de Nicholas fue proteger el acervo cultural de los pueblos y la cultura representada por todo el genio “creativo” de la humanidad, entendiendo la creatividad a través del arte (en todas sus manifestaciones, pintura, música, escritura, monumentos, arquitectura…), la ciencia y la religión entendida como espiritualidad, describió el círculo mayor como la totalidad de la cultura, conteniendo los tres puntos, las tres esferas que representan la religión (espiritualidad), el arte y la ciencia, como aspectos de la cultura.

También lo describió como las realizaciones de la humanidad en el pasado, presente y futuro, dentro del círculo de la eternidad.

 

La Ley del Triángulo

Para lograr la Paz en el individuo y luego en la colectividad es necesario trabajar en armonía con esta Ley.

Es así, como cada día se deben vivir las tres esferas del Logo de la Bandera de la Paz con pensamientos positivos, palabras armoniosas y acciones constructivas.

1. La esfera del pensamiento: Prestar mucha atención a nuestros pensamientos. Si estamos conscientes de que los pensamientos son patrones de electrones pondremos más cuidado en nuestra creación mental. Y si en este ejercicio descubrimos algunos pensamientos negativos, debemos proceder a sustituirlos por pensamientos de armonía y amor.

2. La esfera de la Palabra: Procederemos pues a poner atención sobre nuestras palabras en un intento por lograr la Paz Profunda a través del Logo de la Bandera de la Paz. Observemos que al hablar estamos muy inclinados a la negatividad. Nos consideramos torpes, indignos de la prosperidad, de la iluminación. Malgastamos el tiempo de nuestras conversaciones en la crítica. Para vivir la segunda punta del triángulo en armonía, debemos retirar de nuestro léxico las frases, no puedo, no lo merezco o soy incapaz. Pensemos con humildad, contra quién nos ponen en guerra nuestras palabras.

3. la esfera de la Acción: es la tercera punta del triángulo para lograr la anhelada Paz Profunda. Está representada por nuestras acciones. ¿Son estas congruentes con nuestros pensamientos y nuestras palabras? ¿O pensamos una cosa, decimos otra muy diferente y actuamos en total desarmonía con nosotros mismos, convirtiéndonos en seres desintegrados?

La Paz

Se irradia de nuestro centro al exterior, pero no del exterior a nuestro centro.

Si entendemos con claridad que la Bandera de la Paz somos nosotros mismos y vivimos cada día el símbolo en nuestros pensamientos, palabras y acciones, lograremos ser hombres y mujeres integrados con nuestro Ser Interior y con el Universo.

Es en este contexto que podemos darle nuestro propio significado al símbolo.

 

LA PAZ SE ENCUENTRA EN EL SER, NO EN EL POSEER

 

PACTO ROERICH DE LA PAZ

PROTECCIÓN DE INSTITUCIONES ARTÍSTICAS Y CIENTÍFICAS Y DE MONUMENTOS HISTÓRICOS. TRATADO ENTRE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA Y LAS OTRAS REPÚBLICAS AMERICANAS.

Las Altas Partes Contratantes, animadas por el propósito de dar expresión convencional a los postulados de la Resolución aprobada el 16 de diciembre de 1933 por la totalidad de los Estados representados en la Séptima Conferencia Internacional de Estados Americanos celebrada en Montevideo, que recomendó «a los Gobiernos de América que no lo hubieren hecho, la suscripción del ”Pacto Roerich”, iniciado por el ”Museo Roerich” de los Estados Unidos y que tiene por objeto la adopción universal de una bandera, ya diseñada y difundida, para preservar con ella, en cualquiera época de peligro, todos los monumentos inmuebles de propiedad nacional y particular que forman el tesoro cultural de los pueblos, en vista de ello han resuelto celebrar un tratado, con el fin de que los tesoros de la cultura sean respetados y protegidos en tiempo de guerra y de paz, y a este efecto han convenido en los siguientes artículos:

 

ARTÍCULO I

Los monumentos históricos, los museos y las instituciones científicas, artísticas, educacionales y culturales serán considerados como neutrales, y como tales, respetados y protegidos por los beligerantes.

Igual respeto y protección se acordará al personal de las instituciones arriba mencionadas. Se acordará el mismo respeto y protección a los monumentos históricos, museos, instituciones científicas, artísticas, educativas y culturales, así en tiempo de paz como de guerra.

ARTÍCULO II

La neutralidad, protección y respeto a los monumentos e instituciones mencionados en el artículo anterior, se reconocerá en toda la extensión de territorios sujetos a la soberanía de cada uno de los Estados signatarios y accedentes, sin hacer distinción en razón de la nacionalidad a que pertenezcan dichos monumentos e instituciones.

Los Gobiernos respectivos se comprometen a adoptar las medidas de legislación interna necesarias para asegurar dicha protección y respeto.

ARTÍCULO III

A fin de identificar los monumentos e instituciones mencionados en el artículo I, se podrá usar una bandera distintiva (círculo rojo, con una triple esfera roja dentro del circulo, sobre un fondo blanco) de acuerdo con el modelo anexo a este tratado.

ARTÍCULO IV

Los Gobiernos signatarios y los que accedan al presente tratado, enviarán a la Unión Panamericana, en el acto de la firma o de la accesión, o en cualquier tiempo después de dicho acto, una lista de los monumentos o instituciones que deseen someter a la protección acordada por este tratado. La Unión Panamericana, al notificar a los Gobiernos de las firmas o de las accesiones, enviará también la lista de los monumentos e instituciones mencionada en este artículo, e informará a los demás Gobiernos de cualquier cambio en dicha lista.

ARTÍCULO V

Los monumentos e instituciones mencionados en el artículo I cesarán en el goce de los privilegios reconocidos en el presente tratado, en caso de ser usados para fines militares.

ARTÍCULO VI

Los Estados que no suscriban el presente tratado en la fecha abierto para firma, podrán firmar o adherirse a él en cualquier tiempo.

ARTÍCULO VII

Los instrumentos de accesión, así como los de ratificación y denuncia del presente tratado, se depositarán en la Unión Panamericana, la cual comunicará el hecho del depósito a los otros Estados signatarios o accedentes.

ARTÍCULO VIII

Cualquiera de los Estados que suscriban el presente convenio o que accedan a él podrá denunciarlo en cualquier tiempo, y la denuncia tendrá efecto tres meses después de su notificación a los otros signatarios o accedentes.

El presente tratado podrá ser denunciado en cualquier tiempo por cualquiera de los Estados signatarios o accedentes, y la denuncia tendrá efecto tres meses después de su notificación a los otros Estados signatarios o accedentes.

En fe de lo cual, los Infrascritos Plenipotenciarios, después de haber depositado sus Plenos Poderes, que se han encontrado en buena y debida forma, firman este tratado en nombre de sus respectivos gobiernos, y colocan sus sellos, en las fechas indicadas junto a sus firmas.